fb Bajo la Lupa: Contando Cuentos

Bajo la Lupa


"Me describe la mirada, me describe el pensamiento, me describe la música en mis oídos, el palpitar de mi corazón y la fuerza de mi respiración, pero lo que mejor me describe es la forma en que contemplo mi mundo"





jueves, octubre 02, 2008

Contando Cuentos


Muy cierto es, aquello que dicen que los niños son el público más difícil. Deseaba que fuera jueves, pues me había convertido en parte del club de lectura del salón de mi hijo de casi 3 años que va en maternal. En el club somos tres mamás y un papá y la primera historia me habpia tocado a mi contarla: La Muy Hambrienta Oruga.
Es un cuento my sencillo pero aun así no es fácil cuando se trata de niños entre los dos y tres años de edad a los que les tienes que hablar claro y sin rodeos. Para empezar tenía en mis manos la versión en inglés y no lo había ensayado hasta que unas horas antes se me ocurrió intentarlo con mi pequeña de un año para ensayar, y el problema que suelo tener cuando leo en ingles y debo hablarlo en español o viceversa es que en me sale una mezcla de ambos idiomas muy extraña.
Cuando el momento llegó estaban todos los niños, alrededor de 20, sentados en semicírculo, algunos en sillitas y otros sobre sus cojines, al frente tres pequeñas sillas que serían nuestro puesto. Desde que entramos sus caritas demostraban expectativa, curiosidad. A mi hijo s ele iluminaron los ojitos, cabe mencionar que le encanta que le diga cuentos, y parecía entusiasmarle la idea de que mamá fuera a contrales una historia a sus amiguitos de clase.
Es difícil, pero a la vez es una experiencia muy agradable, y cuando uno acapara la atención de los niños segundo a segundo vas tomando más seguridad y una especie de energía tan pura que te hace sentir emoción.
Los niños con sus rostros siempre atentos, desviándose de vez en cuando entre las imágenes del libro y mi cara, dispuestos y sobre todo, esperando asombrarse con lo que escuchaban, curiosos al material que llevábamos, y ansiosos por participar en las preguntas finales. Al final, alguno que otro niño se acercó a mi silla y simplemente se sentaban o se quedaban paraditos a mi lado como deseando sentirse cerca de quien les había leído el cuento.
Para mí fue una experiencia maravillosa, muchas veces me había admirado de los famosos cuenta-cuentos y su poder para expresarse al contar una historia. Yo no soy cuenta cuentos, simplemente lo leí y ya estoy deseosa de que sea jueves de nuevo para estar frente a ellos otra vez.

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Escrito por Patricia a las 7:29 p. m.

5 Comments:

Es inceible como algo tan noble y sencillo como contar un cuento atrae la atencion de un publñico mucho muy dificil, pero cuando lo logras que satisfaccion tan grande no solo para ellos si no para ti tmb. Y Diego se debe de sentir super orgulloso de ti !

12:39 a. m.  

:)

Imagino sus caritas tal y como lo narras... tener contacto con los niños y con su imaginación es una experiencia muy bonita.

Me recordaste cuando guiaba grupos de pequeños a los museos... llamar su atención y hacer interesante algo que para muchos podría ser aburrido no es tarea sencilla. Creo que tu lo lograste Paty :)

Bonito día!

8:23 a. m.  

Hola!
Te felicito por asumir ese reto tan bonito y ademas por disfrutarlo tanto!
La Hora del Cuento era lo que mas les ecantaba a mis peques cuando estaban en maternal, llegaban emocionados a contarme todo...Y a mi me fascinaba verlos tan felices.

9:52 a. m.  

Ah Paty muchas felicidades ha de ser super emocionante y maravilloso esa actividad y mas estando tu hijo compartiendo esos momentos :D

feliz fin de semana

4:03 p. m.  

hola paty, me imagino la carita de tu hijo... es que son divinos, tan expresivos y sinceros.
me alegro que te haya ido bien.

bsss. ¡tanto tiempo! ¿no? Bsss

nos vemos pronto.

9:11 p. m.  

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