Bajo la Lupa
martes, febrero 26, 2008
La Vie en Rose
A pesar de que la tuve que ver en partes, lo cual me tomó casi todo un día terminarla, no podía dejar de sentirme enganchada con la historia, me asombraba como una persona que había sido tan admirada y respetada había tenido una vida tan miserable al grado que en la mayor de las ocasiones ella misma parecía fea y vulgar. Tal vez su vida misma se representaba en su rostro y sus acciones. Hasta el día de hoy no sabía algún detalle de la vida de esta cantante francesa, la había escuchado miles de veces en sus canciones más representativas pero no tenía ni idea de quién era y mucho menos como había sido su vida y la tristeza que la rodeaba al grado de que a su 40 años lucía ya como una mujer anciana. Aun no iba ni en la mitad de la cinta cuando hice un alto para buscar información de ella en la web por lo tanto estaba ansiosa por ver la parte en la que vivió un gran romance con Marcel Cerdan, lo cual terminó por afectarle considerablemente el resto de su vida, fue justo cuando se descubre enamorada que empecé a ver a una Edith más graciosa y guapa, y fue tal vez lo que el director de “La Mome” (Título original en francés) deseaba reflejar. Esta importante etapa de su vida culmina con una tragedia y a raíz de ella, la interpretación de unas de sus canciones más hermosas que al igual que “La Vie en Rose” pueden compararse con un poema, Hymne a L'amour.
Y fue justo a la llegada de esa tragedia que llega también uno de los momentos más sublimes y mejor elaborados de la cinta, una secuencia que no solo me emociono sino me hizo comprender el porqué Marion Cotillard fue galardonada por diversos premios como mejor actriz, como lo digo, es una sola secuencia de poco más de cinco minutos, es decir una sola toma, en donde la cámara se mueve siguiendo a la actriz y los demás actores y escenarios van saliendo y cambiando para llegar al momento sublime de Edith interpretando Hymne a L'amour. Me gustó tanto que regrese a la escena más de una vez para verla de nuevo y por eso creo que vale la pena compartirla con ustedes. Espero que al igual que a mi también les guste.
jueves, febrero 21, 2008
Hoy que no es 14 de Febrero

La palabra amigo recobra verdadera importancia, no le llamas amigo a cualquier conocido sino a aquel que verdaderamente te acompaña en el camino, en las buenas y en las malas y no hace falta un día para demostrarle tu gratitud y cariño sino cada día del año con cada pequeño acto de amistad, con cada reencuentro es una celebración.
Siempre me han gustado los festejos, soy la primera en entusiasmarse con las fechas especiales pero también he pensado que dar o recibir un regalo, un detalle, una flor o un agradecimiento en cualquier día sin importar la fecha puede resultar más halagador.
Cuando éramos novios, Xavier solía enviarme flores nada más porque sí, recuerdo que en la oficina preguntaban el motivo y cuando les respondía que solo era un detalle especial no me lo creían, pero recuerdo también la emoción que sentía al recibir algo que no esperaba y lo mucho que me alegraba el resto de la jornada, eso convertía mi día en único.
Así que no hace falta que sea 14 de febrero, cuando tienes verdaderos amigos a tu lado basta para sentir que recibes más de lo que entregas y en mi caso, el abrazo anunciado de mi hijo que extiende sus brazos desde lo lejos y corre a mi encuentro, la sonrisa de mi pequeña y sus manitas acariciando mi rostro cuando me acerco a ella y el sonido de la puerta abriéndose para anunciar que Xavier ha llegado a casa y esta por fin a nuestro lado es justo lo necesario para festejar sin importar que fecha es.
Etiquetas: Amigos, Amor, Reflexiones
miércoles, febrero 13, 2008
Parchis chis chis

Parchis es de los pocos grupos que a pesar de su desintegración y de los años siguen prevaleciendo y ha superado el paso una generación que en los últimos años ha experimentado una vuelta al pasado reviviendo múisca y grupos que parecían haber quedado atrás. Alguna vez comentando entre amigas coincidíamos que todas les cantábamos a nuestros hijos canciones de Parchis, porque cuando uno se convierte en madre las canciones de Barney, Tatiana o los programas de actualidad no las tenemos en la mente como tenemos las que aprendimos en nuestra infancia.
Que viejos recuerdos….pasar las tardes escuchando sus discos, jugar con las amigas a bailar imitando sus pasos, los fines de semana en el cine Montoya haciendo fila para entrar a ver sus películas..recuerdo que en una de ellas durante el intermedio los dos niños con quienes solía a pasar mis tardes de juegos en aquel entonces subieron corriendo por las escaleras del cine solo para decirme que me parecía mucho a Gemma, o aquella vez que me gane un boleto en la radio para ir a su concierto, la primera vez que mis papás me compraron un disco de ellos y mi hermano mintiéndome que era para un regalo solo por hacerme rabiar….como no emocionarme volver a verlos, escuchar sus anécdotas y verlos tan crecidos..como un reflejo de que yo también crecí y maduré pero que solo basta una de sus viejas canciones para sentirme niña de nuevo.
Etiquetas: Espectáculos, Memorias, Música
viernes, febrero 08, 2008
Belleza Real?
Soy imperfecta, es cierto que no tengo un buen abdomen, que mis caderas son anchas, que al paso de los años mi cintura ha dejado de ser estilada, que nunca me ha gustado mi nariz y que mi rostro ha ido dejando de tener brillo. Mis ojos lucen las llamadas “líneas de expresión”, y si acaso les llaman así por haber expresado en él tanto, benditas deberían ser esas líneas.
Mentiría si digo que me siento satisfecha con mi exterior, pero a final de cuentas tengo amigas realmente hermosas que están igual de insatisfechas y que incluso sufren más desamor del que yo alguna vez pude haber sufrido.

Los medios influyen, pero que tanto influimos nosotros dejándonos engañar por esos íconos falsos, que tanto ayudamos a los otros a sentirse valiosos y bellos, cuántas veces le decimos a nuestro esposo lo bien que se ve con esa camisa, o cuántas veces haces lucir bella a tu esposa con un cumplido, qué hacemos para aumentar la autoestima de una amiga, de una hija o hermana. Tengo una amiga que nunca olvida decirnos una palabra linda, una, pero con eso basta para hacer sentir a alguien muy bien.
Olvidémonos de lo que vemos en televisión y en las revistas, si somos bellas hagamos que esa belleza crezca con nuestros valores, si no lo somos, es suficiente con tener buen corazón para que alguien vea algo bello en nosotros. Con photoshop cualquiera es más joven y linda… yo solo espero que mi marido no se haya deprimido después de haber hecho la siguiente foto. (jejeje)

Etiquetas: Reflexiones